Las ondas de choque se han consolidado como una de las herramientas más utilizadas en fisioterapia y medicina deportiva para el tratamiento de las tendinopatías. Su uso ha aumentado en los últimos años gracias a la evidencia científica que respalda su eficacia en la reducción del dolor y la mejora funcional.
Lejos de ser una técnica “pasiva”, las ondas de choque actúan directamente sobre los tejidos, estimulando procesos biológicos que favorecen la recuperación.

1. ¿Qué son las ondas de choque?

Las ondas de choque son ondas acústicas de alta energía que se aplican sobre los tejidos lesionados con fines terapéuticos.

Estas ondas generan efectos mecánicos y biológicos que provocan:

Estimulación de la neovascularización.
Activación de procesos de regeneración tisular
Disminución del dolor mediante efectos analgésicos.
Modulación de la inflamación

Existen dos tipos principales:

Ondas de choque focales
Ondas de choque radiales

Ambas se utilizan en función del tipo de lesión y la profundidad del tejido afectado.

2. Papel de las ondas de choque en las tendinopatías

Las tendinopatías se caracterizan por cambios degenerativos en el tendón, más que por un proceso inflamatorio clásico.

La evidencia científica muestra que las ondas de choque pueden:

Reducir el dolor en tendinopatías crónicas
Mejorar la función del tendón.
Estimular la reparación del tejido degenerado.
Disminuir la necesidad de tratamientos invasivos

Se ha observado eficacia especialmente en:

Tendinopatía aquílea
Fascitis plantar
Epicondilitis.
Tendinopatía rotuliana
Diversos ensayos clínicos y revisiones sistemáticas respaldan su uso como tratamiento conservador de primera línea en casos crónicos.

3. La importancia de una correcta aplicación

Uno de los aspectos clave es entender que las ondas de choque no son un tratamiento aislado, sino que deben integrarse dentro de un programa de rehabilitación.

Parámetros fundamentales:

  1. Energía aplicada
  2. Número de impulsos
  3. Frecuencia
  4. Número de sesiones
    Generalmente:
    3-5 sesiones
    1-2 sesión por semana
  5. Ajuste progresivo de la intensidad

La literatura destaca que la dosificación adecuada es clave para obtener resultados óptimos.

4. Ondas de choque y ejercicio terapéutico

El tratamiento más eficaz no es el uso aislado de ondas de choque, sino su combinación con ejercicio terapéutico.

Se ha observado que la combinación con:

  • Ejercicio excéntrico
  • Trabajo de carga progresiva
  • Reeducación funcional

Mejora significativamente los resultados clínicos frente a tratamientos pasivos únicamente.

Las ondas de choque pueden actuar como tratamiento principal , reduciendo el dolor y permitiendo una mejor tolerancia al ejercicio.

5. ¿Cómo aplicar las ondas de choque? Claves prácticas

Conclusión

Las ondas de choque representan una herramienta eficaz y respaldada por la evidencia para el tratamiento de las tendinopatías, especialmente en casos crónicos.
Sin embargo, su verdadero valor no reside en su aplicación aislada, sino en su integración dentro de un abordaje global basado en la carga progresiva y la recuperación funcional.
Porque al final, no se trata solo de eliminar el dolor, sino de restaurar la capacidad del tendón para soportar carga de forma eficiente.

Bibliografía

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