*(Werner S. Anterior knee pain: an update of physical therapy. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2014 Oct;22(10):2286-94. doi: 10.1007/s00167-014-3150-y. Epub 2014 Jul 6. PMID: 24997734) *los números pertenecen al artículo citado

 

El dolor de rodilla es una de las molestias más comunes en personas físicamente activas [20, 56]. La razón por la que duele esta articulación aún no está clara y se sugiere que es multifactorial [29], incluidas las anomalías anatómicas de la rótula [30] o por ser un trastorno del mecanismo extensor, que da lugar a una mala alineación de la rótula durante la flexión y la extensión de la rodilla [31]. Sin embargo, no se ha demostrado por qué se ha desarrollado este trastorno del mecanismo extensor. Además algunos autores sostienen que el dolor anterior de la rodilla podría deberse al uso excesivo (sobreuso), especialmente en los adolescentes [20].

 

A continuación, mostramos una breve descripción de los posibles problemas más frecuentes que se encuentran en la articulación de la rodilla:

  • Alineación incorrecta
    • Ángulos de la pierna
    • Patelofemoral
      • Origen muscular
      • No origen muscular
  • Disfunción muscular
    • Déficit muscular
      • Vasto medial (VMO)
      • Cuádriceps
    • Problema neuromuscular
      • Fallo timing vasto medial/ vasto lateral (VL)
    • Flexibilidad
      • Isquioperoneotibiales
      • Cuádriceps
      • Gemelos
      • Banda iliotibial

 

Una vez conozcamos el problema, se sugieren los siguientes programas de rehabilitación:

  • Entrenamiento del vasto medial
  • Fuerza extensores
  • Estabilización patelofemoral
  • Estiramientos
  • Balance y coordinación 
  • Funcional y específico de deporte

 

Dependiendo del estadio del problema, encontramos 3 fases de trabajo:

  1. Fase I de rehabilitación: reducir el dolor y la inflamación, mejorar el equilibrio VMO:VL y rótula, mejorar la flexibilidad, restablecer la marcha normal y disminuir la carga de la articulación patelo-femoral.
  2. Fase II de rehabilitación (rehabilitación y prevención de lesiones): mejorar el equilibrio de la extremidad inferior, aumentar la fuerza del cuádriceps y, cuando sea necesario, de los músculos de la cadera, y restablecer el buen funcionamiento de la rodilla.
  3. Fase III de rehabilitación al rendimiento: volver al nivel de actividad física anterior.

 

Todas las fases anteriores tienen sus respectivos tratamientos, los cuales debes preguntar a un profesional cualificado para trabajar de una forma óptima.